Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús
Nuestra vocación es acompańar a Jesús en la Eucaristía, en unión con María,
por medio de la adoración constante de Día y de noche.

Jesús nos contagia su sed de salvar, por eso nos unimos con Él como “ofrenda permanente” implorando toda clase de gracias para la humanidad entera.
En esas horas de intimidad con Jesús, lo conocemos, lo amamos, y nos llama a participar de los sentimientos íntimos de su corazón para consolarlo.
Dentro
de ese corazón se encuentra el mundo entero, Jesús sacerdote y Víctima tiene
un corazón amoroso y solidario que goza y sufre por lo que goza y sufre cada
ser humano y se ofrece a su Padre para salvarlos a todos.
ˇJESÚS, SALVADOR DE LOS HOMBRES, SÁLVALOS!

